miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA DISTANCIA


El espacio, más bien, la distancia entre dos enamorados, al igual que el tiempo, es relativo: yo tan lejos y tú tan cerca. No importa si es mucha o poca la lejanía. Hay un espacio donde llegan a unirse. Estamos alejados, el uno del otro, quizá la distancia no sea mucha, pero hay algo que la acorta, algo que nos acerca mucho más de lo que creemos, y eso hace que nos unamos más, y eso es el pensamiento.

Éste puede ser relativo, si piensas en mí como yo en ti: al mismo tiempo, el mismo tiempo, esto hace que estemos, aún más…enamorados el uno del otro. Esta es la teoría de la relatividad distante entre dos enamorados que, a la vez, están muy cerca y, a la vez, muy distantes, por ciertas circunstancias de la vida, pero que no les impide amarse como ellos sólo saben hacerlo, con la pasión de cada encuentro furtivo.

DESEO


Cuantas veces de niños, nos contaban el cuento
de aquél personaje que encontraba la lámpara en el desierto,
la frotaba y de ella salía un genio que le otorgaba tres deseos ?

Cuantas veces de grandes, vagamos también por desiertos internos
tratando de hallar respuestas a nuestras vidas,
salir de las confusiones, de las dudas y encrucijada s, y poder lograr nuestros sueños ?

Y anhelamos como en aquél cuento, a veces desesperada mente,
hallar a algún genio que nos saque inmediatamente del sitio en el que estamos
y nos eleve a otra condición. Ahora bien toda historia... todo evento...todo cuento
puede servirnos para interpretar lo desde un ángulo diferente,
desde un sentido interno y que de esa manera nos permita un crecimiento interior. El desierto no es otra cosa que esos vacíos que sentimos en la vida,
donde por ellos vagamos muchas veces desorientad os,
tratando de darle a nuestras vidas un sentido más mágico a la monotonía de todos los días. No porque los días hallan dejado de ser mágicos,
sino porque estamos inmersos en una tremenda mecanicidad
de ritmos vertiginoso s en un elevado nivel de stress, de preocupación en preocupación.

Así vivimos...
pero cuando ya hemos agotado toda búsqueda externa en lograr la tan ansiada felicidad, cuando ya nos hemos cansado de tener...de poseer cosas externas
y definitivamente decidimos poner la energía en Ser, entonces nos hemos dado cuenta que la búsqueda real pasa por el interior.

Entonces descubrimos que si existe una lámpara maravillosa esta no puede ser otra...que nuestro propio corazón.
No el corazón físico por supuesto ...sino el Corazón Invisible.
El Corazón que tiene contacto directo con el Alma.

Por otro lado... es también el desierto ese sitio interno tan especial de soledad,
tan necesario para encontrarno s a nosotros mismos en medio de la nada y la inmensidad.

Y nos cuentan que la lámpara está enterrada desde hace siglos
sucia y empolvada y que sólo limpiándola, frotándola para darle brillo, lograremos despertar al genio dormido.

Sólo limpiando nuestro Corazón de impurezas , de emociones negativas
que actúan como veneno enfermándonos cada vez más,
podremos alcanzar a través de nuestros más profundos deseos...lo s anhelos del Alma,
el Nivel Superior, el contacto con nuestro YO Real .

Nos dicen que el Genio está dormido , pero en realidad es el Hombre el que está dormido y no solicita sus servicios ó no sabe desear .

¿ Que significa esto ?

Debemos aprender a desear , saber desear correctamen te,
para ello es importante saber distinguir entre los deseos comunes y deseos verdaderos.

Los Verdaderos Deseos que valen la pena son los Anhelos del Alma ,
aquellos que revisten al Alma de virtudes y la embellecen aún más.
Anhelos que le permitan comprender su verdadero sentido en ésta existencia.

Y si de pronto , se nos presentaran los genios y nos otorgaran la posibilidad de cumplir tres deseos.
Nos veríamos con seguridad inmersos en un estado de perplejidad
y un millar de deseos nos vendrían a la mente...