
"La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual."(Miguel Unamuno)
"El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera."(Alexander Pope)
Las personas envidiosas son tan peligrosas como las acomplejadas, ya que para compensar sus carencias pueden llegar a hacerle la vida imposible a quienes tienen alrededor. Siempre sibilinamente, pues una persona envidiosa nunca reconoce que lo es. Las envidias son el pan nuestro de cada día. La envidia lleva a desprestigiar, anular, desfavorecer e incluso machacar a quien es objeto de tan cruel sentimiento, pero también sufre y se consume quien envidia. El envidioso sufre mucho por anhelar lo que otros tienen y, tristemente, esa percepción suele estar totalmente distorsionada y radica más en sus propias inseguridades y complejos.
La vida de una persona envidiosa gira sobre lo que desearía, lo que no tiene, lo que le falta. La insatisfacción, el vacío y el pesimismo le impiden gozar de su vida real. El envidioso hace del victimismo su divisa y se convierte en alguien amargado, carente de alegría, que disfraza sus verdaderos sentimientos desprestigiando, criticando o mofándose de los demás, y por supuesto aparentando ser la persona mas feliz del mundo.
Su principal arma es la mentira, para desprestigiar a alguien, se esconden tras su escudo de victimas, y hablan de situaciones, experiencias y argumentos ajenos como si fueran propios tergiversandolo todo para hacer creer a todo el mundo su humildad y bondad.
En el transcurso de mi vida asumí las consecuencias de no mentir, es duro, muy difícil, porque las verdades son fuertes, no hay manera de darles vuelta y acomodarlas a nuestra conveniencia como se hace con la mentira, la verdad es una y punto y hasta el sol de hoy no conozco a alguien que acepte verdades.
Tranquilamente, mentiría si dijera que jamás he mentido, he tratado de no hacerlo y creo que mi saldo ha sido a favor a pesar de todo, sin embargo ha sido difícil porque la mentira es una salida “fácil” y por naturaleza los humanos no queremos complicarnos la existencia.
Las mentiras dicen más de una persona que las verdades. Las mentiras te dicen lo que las personas quieren ser, mejor que lo que son. Las mentiras son sueños, las mentiras son fantasía. Quién quiere vivir una realidad cuando puedes vivir una mentira???
Como se suele decir:
Las mentiras tienen las patas muy cortas y el tiempo pone a cada uno en su lugar, con el tiempo todo se sabe....
